Últimamente es muy posible que hayas oído o leído en algunos titulares de prensa que la energía está cara. Pero ¿Qué significa que la energía esté cara? ¿Afectará a mi factura?

El precio de la energía se determina diariamente y para cada hora en el mercado spot gestionado por OMIE, es decir, cada día y hora tiene un precio diferente. La forma de establecer este precio es de casación marginal. Esto funciona de forma que se casa la curva de demanda, formada por las comercializadoras para satisfacer las necesidades de consumo de sus clientes con la curva de oferta, formada por los productores que están dispuestos a generar diferentes cantidades de energía según el precio. El punto de casación determina el precio para una hora determinada.

Como en todos los mercados, cuando aumenta la demanda y disminuye la oferta, los precios son más caros, a la vez que una disminución de la demanda y un aumento de la oferta, provocan precios más baratos. La demanda depende,entre otros factores, de los hábitos de consumo de los usuarios, es mayor cuando la industria está plenamente activa y cuando las temperaturas obligan a hacer uso de sistemas de calefacción o aire acondicionado. En cambio, es menor en épocas vacacionales, días festivos y estaciones en las que no se hace uso de sistemas de climatización. La oferta en cambio, depende de las tecnologías disponibles para producir energía. Cuando sopla viento, los embalses están llenos, el cielo está despejado y brilla el sol,está mayormente cubierta por tecnologías que tienen un coste bajo de producción, esto se debe a que sus recursos son “gratuitos” y solo tienen el coste de mantenimiento. Por el contrario, cuando las tecnologías anteriores no están disponibles, es necesario hacer uso de tecnologías que usan un recurso fósil como el carbón, gas y petróleo las cuales encarecen el precio.

En el año 2016 disfrutamos de unos precios bajos hasta agosto, con una buena relación de oferta de tecnologías renovables respecto a la demanda. Pero a partir de septiembre la aportación de renovables fue escasa por lo que obligó a tener que usar tecnologías térmicas y a encarecer el precio.

¿Cómo nos afecta a nosotros los consumidores?

La mayoría de consumidores estamos acogidos a tarifas de comercializadoras de mercado libre, como es Oppidumenergía. Con la comercializadora habremos firmado un contrato con el que acordemos un precio fijo de la energía durante 1 año. Es decir, las variaciones de precio del mercado no nos afectan y siempre estaremos pagando la energía al mismo precio. Gracias a esta modalidad podemos disfrutar de seguridad y evitaremos el riesgo de las variaciones de precio del mercado, que sucede con las tarifas PVPC.

El PVPC (Precio Voluntario del Pequeño Consumidor) es la modalidad de tarifa en la que el precio varía acorde a la casación del mercado diario, funcionando como una modalidad indexada a mercado. Con el PVPC nunca pagas lo mismo, sino que en cada factura resulta un precio diferente. Ello comporta un riesgo para el consumidor.

Por ejemplo, ahora en época invernal el precio se ha disparado y un consumidor con tarifa PVPC está pagando un alto precio además de estar consumiendo más de lo normal por el uso de la calefacción.

La demanda de energía es alta debida a la gran actividad de la industria y el uso de la calefacción, y la oferta es escasa en energías renovables debido a las escasas lluvias en el interior que no permiten soltar agua de los embalses y poca aportación eólica. Todo ello hace que el precio sea alto.

En conclusión, si estas acogido al mercado libre, no tienes por qué preocuparte si el precio de la energía esta caro o barato, ya que tú siempre tendrás el mismo precio firmado en el contrato. En cambio, si tu tarifa es PVPC puede que te interese pasarte al mercado libre y evitar el riesgo a que la energía esté cara sobretodo en épocas de gran consumo.