En las anteriores entradas del blog os hemos hablado de cómo se forma el precio de la energía y que factores intervienen en ello, así como las debilidades del actual sistema eléctrico que, por desgracia, hacen que el precio se dispare en determinadas condiciones que nada favorecen a los consumidores ni comercializadoras.

¿Qué posibles soluciones hay?

Todo problema conlleva una solución y, para el precio de la energía, existen algunas soluciones que favorecerían su descenso.

Fomentar el Autoconsumo distribuido, en especial el fotovoltaico

España cuenta con los mayores índices de radiación solar de toda la comunidad europea, así como en horas de sol anuales. Mientras que países nórdicos como Reino Unido o Alemania incentivan y permiten instalar sistemas de autoconsumo a pesar de disponer de escasa radiación y horas de sol, España penaliza y dificulta esta actividad.

El autoconsumo hace referencia a la producción individual de electricidad para el propio consumo, a través de paneles solares fotovoltaicos, energía eólica u otros tipos de producción de energía. Sus beneficios son los siguientes:

  • Disminución de la factura energética
  • Independencia energética frente a variaciones del precio de la energía y/o regulaciones del sector
  • Reducción de gases de efecto invernadero
  • Ahorro de las pérdidas de transporte
  • Independencia de la red de transporte y agentes del sistema eléctrico

Además, el autoconsumo haría descender la demanda nacional de energía, por lo que la casación del precio marginal se produciría a valores inferiores a los habituales traduciéndose a un descenso de los precios de la energía que pagamos todos.

El actual gobierno defiende que es injusto permitir que determinados usuarios disfruten del autoconsumo y eviten pagar los peajes que conlleva el acceso y uso a la red eléctrica para un usuario común, por lo que impone el conocido ‘impuesto al Sol’. Es más, argumenta que el autoconsumo haría descender la recaudación que obtiene el gobierno con la cantidad de impuestos que sobreincrementan el precio de la luz. Aquí puedes ver el informe desfavorable desde el Ministerio de Industria, Energía y Turismo.

Pero el gobierno se equivoca. Según la Unión Fotovoltaica Española (UNEF) el impacto real recaudatorio del autoconsumo es un 80% inferior al que postula el Ministerio de Energía. Demuestra con argumentos sólidos que conceptos recaudatorios como la venta de paneles solares o el IRPF y la Seguridad Social que se recaudaría con los nuevos trabajadores que realizaran las instalaciones, dejarían con saldo positivo el impacto presupuestario del autoconsumo sin las trabas actuales. Sino, que pregunten a nuestros países vecinos como Portugal y Francia.

Fomentar las Energías Renovables frente a las fósiles

Las energías renovables bajan el precio del pool eléctrico puesto que su coste de generación eléctrica es inferior a otras tecnologías que hacen uso de combustibles fósiles. Ello hace que la demanda sea cubierta por tecnologías más económicas y desplacen a las caras del punto de casación del precio. Al principio las renovables eran caras y había que impulsar su desarrollo mediante primas, pero actualmente ya pueden competir económicamente con el resto de centrales.

El actual sistema legislativo no incentiva suficientemente a las nuevas tecnologías además de sufrir cambios continuos que hacen tirar atrás a las empresas inversoras de energías renovables por la inseguridad en el sector.

Cambio del modelo de casación de precios

En el modelo actual todas las tecnologías cobran el mismo precio sin diferenciar su coste de producción. Una central hidráulica, que ya ha sido amortizada pues tiene más de 40 años, cuyo coste de mantenimiento es mínimo y dispone de un recurso gratuito como es el agua, cobra la energía producida al mismo precio que una de gas cuya instalación aún no se ha amortizado y produce a partir de un combustible fósil que ha de pagar previamente.

No es justo que centrales ya suficientemente amortizadas como la hidráulica cobren el mismo precio que las demás pudiendo decidir cuándo abrir compuertas y producir y cuando no con oportunidad de no hacerlo en horas baratas y reservar la energía para las caras, es decir, especular con el precio.

El modelo de casación marginal debería tener en cuenta este tipo de tecnologías y no permitirles la posible especulación.

Pacto Energético

Con todos los puntos vistos anteriormente es evidente que necesitamos un Pacto Energético tanto a corto como a largo plazo que solucione las debilidades actuales del sector y asegure un marco jurídico que permita invertir en el sector con la seguridad suficiente como para fomentar las nuevas tecnologías y la competencia.

El sector energético necesita estabilidad y confianza, no podemos seguir con continuos cambios legislativos que aumentan el miedo a invertir y van en contra de la eficiencia energética y el medio ambiente.