El pasado día 5 de Octubre, El Consejo de Ministros aprobó el Real Decreto-Ley con el que pretendía evitar que los consumidores de electricidad se vieran afectados por el incremento de los precios de las materias primas.

Entre algunas medidas, Teresa Ribera, Ministra para la Transición Ecológica, aplicó la congelación del impuesto de generación de energía eléctrica del 7%. Solo unos meses después, el Gobierno ha vuelto a activar el famoso impuesto, dando así carta blanca a las generadoras de energía que previsiblemente aumentarán durante los próximos meses el precio del Pool.

Es importante señalar que se trata de un impuesto que recauda íntegramente el Gobierno y que provocará que se incremente de manera considerable el precio de la electricidad, eliminando así una de las principales medidas de protección del consumidor que en su día se quisieron instaurar.